Exfoliación corporal: el secreto para una piel suave y luminosa
El cuidado corporal no debe limitarse a la hidratación. La exfoliación es un paso clave que muchas veces olvidamos. Su función principal es eliminar las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel, permitiendo que esta se vea más lisa, suave y revitalizada.
¿Cada cuánto?
Lo ideal es realizarla una o dos veces por semana, dependiendo de tu tipo de piel. Las pieles sensibles pueden optar por exfoliantes más suaves o fórmulas químicas con AHA. Si tu piel es más resistente, puedes usar exfoliantes físicos con ingredientes naturales como azúcar, café, sal marina o arroz molido.
Consejo extra:
Después de exfoliar, aplica una crema corporal rica en ingredientes como manteca de karité, ceramidas o aceites vegetales. Así sellas la hidratación y ayudas a que tu piel recupere su elasticidad.